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    Callo blando entre los dedos del pie

    Poradmin

    Nov 11, 2021
    Callo blando entre los dedos del pie

    Eliminación de callos blandos

    Las callosidades y los callos son engrosamientos de la capa externa de la piel. Se desarrollan para proteger la piel de los daños causados por el roce prolongado, la presión y otras formas de irritación. Las callosidades y los callos suelen formarse en las manos o los pies.

    Callo. Un callo es un engrosamiento de la piel expuesto a un roce prolongado. El engrosamiento se distribuye uniformemente. En las manos, puede formarse un callo en un dedo debido a la presión o el roce repetido de un bolígrafo o un lápiz, o por tocar un instrumento de cuerda. También pueden formarse callos en la base de los dedos por utilizar herramientas de jardinería, jugar al tenis, cortar leña o cualquier actividad en la que se agarre con fuerza un objeto. En los pies, los callos suelen desarrollarse cerca de la base de los dedos, donde se producen por la fricción del interior de los zapatos. Algunas callosidades están relacionadas con problemas al caminar o con anomalías del pie que suponen una tensión inusual en algunas partes del pie al caminar.

    Callos. Un callo es un engrosamiento protector de la piel en la parte superior del pie, normalmente en una parte ósea y nudosa de un dedo. Los callos suelen desarrollarse debido a la irritación causada por los zapatos apretados. En el centro de un callo suele haber un nudo denso de piel llamado núcleo, que se sitúa sobre la zona de mayor fricción o presión. Los callos firmes y secos que se forman en la superficie superior de los dedos se denominan callos duros. Los callos flexibles y húmedos que se forman entre los dedos se denominan callos blandos.

    Cómo deshacerse del callo en el dedo del pie

    Con la fricción repetida, las capas de callo se acumulan en esa zona concreta y acaban formando un núcleo muy duro con forma de diamante. Esto es un callo. El núcleo central tiene una punta que es muy dolorosa bajo presión directa. Hay diferentes tipos de callos dependiendo de dónde se produzcan, así como de su aspecto y características.

    Supongamos que llevas tu par de zapatos favoritos al trabajo toda la semana, o que intentas entrar en esa zapatilla que te aprieta demasiado. Con ellas se te aplastan los dedos de los pies, ese día hace un poco de calor e inesperadamente tienes que aparcar y caminar más de lo previsto…

    Los dedos en martillo, las articulaciones artríticas, los traumatismos, cualquier cosa que contribuya a que tus dos dedos se «besen» o se rocen pueden desarrollar ese callo protector. A continuación, entra en juego el temido efecto dominó: ¡dolorosos callos! ¡Ay!

    Este ácido puede dañar con demasiada facilidad la piel buena que rodea al callo. Incluso los emplastos para callos contienen estos ácidos fuertes, así que no te arriesgues a que se te ulceren los callos por culpa de estos productos químicos y acude a tu podólogo.

    Diferencia entre el callo y la callosidad

    Callos y callosidades resultantes de la hiperqueratosis mecánica DENISE B. FREEMAN, D.P.M., College of Podiatric Medicine and Surgery, Des Moines University-Osteopathic Medical Center, Des Moines, IowaAm Fam Physician.  2002 Jun 1;65(11):2277-2280.Secciones del artículoLa formación de callos y callosidades puede estar causada por tensiones mecánicas derivadas de un calzado defectuoso (el uso de zapatos mal ajustados), una mecánica del pie anormal (deformidad del pie que ejerce una presión anormal) y un alto nivel de actividad. Los callos y las callosidades son el resultado de la hiperqueratosis, una respuesta fisiológica normal de la piel a la presión o la fricción crónicas excesivas. El tratamiento debe proporcionar un alivio sintomático y aliviar la causa mecánica subyacente. Las lesiones suelen desaparecer tras la eliminación de las fuerzas mecánicas causantes. La mayoría de las lesiones pueden tratarse de forma conservadora mediante el uso de calzado adecuado y acolchado para redistribuir las fuerzas mecánicas. La cirugía sólo está indicada si fracasan las medidas conservadoras y debe estar dirigida a corregir las tensiones mecánicas anormales.

    Callo doloroso en el pie

    Los callos blandos son una de las afecciones más dolorosas de los pies. Los callos blandos son lesiones dolorosas o acumulaciones de piel que se producen entre los dedos del pie. Lo más frecuente es que se localicen entre el cuarto y el quinto dedo (pequeño) del pie, pero también pueden afectar a los demás dedos del pie. A diferencia del callo duro tradicional que se produce en la parte superior del dedo, estas lesiones llamadas blandas prefieren las zonas entre los dedos donde hay humedad y calor. Estas lesiones suelen ser bastante dolorosas debido a la fricción persistente y empeoran con la presión del calzado. La forma y el estrechamiento del antepié del típico zapato de vestir o de negocios de la mujer, junto con un tacón elevado, crean un entorno propicio para la aparición de estos callos blandos. Una vez que estos callos blandos se instalan en un pie, el paciente no tarda en necesitar ayuda.

    En muchos casos de callos blandos dolorosos, el culpable subyacente parece ser un depósito de calcio o un pequeño espolón óseo situado justo debajo de la propia lesión. A veces hay espolones en los dedos adyacentes que empeoran la condición. Con frecuencia, el paciente puede sentir esta prominencia ósea palpando suavemente la lesión y sintiendo una protuberancia o bulto endurecido en la propia piedra. A medida que el callo blando se agrava y en ausencia de atención profesional, puede infectarse. Un callo blando que está rodeado de una decoloración de la piel, es doloroso al tacto, tiene calor localizado o está caliente, y tiene una secreción de pus o sangre es sugestivo de una infección y debe ser visto inmediatamente por un especialista en pies.